Por qué el mantenimiento preventivo es clave
El mantenimiento preventivo de un tejado es esencial para garantizar su durabilidad y proteger el interior de la vivienda. Inspeccionar regularmente las tejas, limpiar los canalones y revisar los sellados alrededor de chimeneas puede ahorrar miles de euros en reparaciones de emergencia.
¿Con qué frecuencia realizar el mantenimiento?
Recomendamos realizar al menos dos revisiones visuales al año, preferiblemente antes del invierno y después de la temporada de fuertes lluvias o nevadas. Un profesional cualificado puede detectar problemas que no son evidentes a simple vista.
Señales de alerta que no debes ignorar
Las manchas de humedad en los techos del interior, la presencia de musgo excesivo, tejas rotas o desplazadas son indicativos de que el agua está penetrando la barrera exterior. Actuar de inmediato es crucial para evitar daños estructurales.


